COLOMBIA, Julio 1 de 2026. La compra de vivienda en Colombia por parte de colombianos residentes en el exterior continúa en aumento, transformándose en un fenómeno que impacta notablemente el mercado inmobiliario nacional. De acuerdo con un informe de Asobancaria basado en información de Camacol, para abril de 2025 el 8,8 % de las ventas de vivienda nueva correspondía a compradores desde el exterior, de los cuales el 6,4 % eran colombianos y el resto extranjeros no residentes. Este crecimiento refleja un interés creciente de los emigrantes nacionales en invertir y ahorrar mediante bienes raíces en su país de origen. El presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, indicó que cerca del 10 % de las compras de vivienda nueva son hechas por colombianos que residen en países como Estados Unidos, Chile y España. Además, manifestó que el 34 % de las personas que envían remesas a sus familias destinan ese dinero para adquirir o mejorar vivienda. El dinamismo de este segmento se evidencia en el incremento anual de la participación de ventas relacionadas con compradores internacionales, que pasó de 4,7 % en 2024 a 8,8 % en 2025, un crecimiento cercano al 36 %. Para la vivienda no VIS (Vivienda de Interés Social y Prioritario), la demanda internacional alcanzó un 15,6 % del total, con un 11,3 % atribuible a colombianos en el exterior. La distribución regional de estas compras revela que Quindío lidera con un 22 % de las ventas al exterior, seguido de Bolívar (16 %), Magdalena (14 %), Risaralda (12 %) y Antioquia (11 %). En cuanto a los países de origen, Estados Unidos representa el 57,9 % del total, España un 18,7 %, y Canadá, Reino Unido y Venezuela emergen como corredores adicionales relevantes. Este comportamiento se explica en gran medida porque las remesas internacionales, que en 2025 sumaron US$13.098 millones con un crecimiento del 10,6 % frente a 2024, dejaron de ser solo un apoyo familiar para convertirse en una fuente estable de financiamiento externo para Colombia. El monto recibido supera los ingresos por exportación de café en el país y sitúa a Colombia como el tercer mayor receptor de remesas en América Latina, después de México y Guatemala. Estas transferencias representan cerca del 3 % del PIB nacional. El incremento en la compra de vivienda por parte de colombianos en el exterior implica un estímulo adicional para el mercado inmobiliario nacional, aportando a la inversión y consolidación patrimonial. Además, refleja una tendencia de los emigrantes a mantener y fortalecer sus vínculos económicos con Colombia a través de activos inmobiliarios. Este fenómeno tiene implicaciones para políticas públicas y el sector privado, que deben continuar adaptándose a las necesidades y oportunidades que la creciente participación internacional representa en la demanda de vivienda, contribuyendo así al desarrollo económico y social del país. Redacción ColombiNews Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de ColombiNews. Navegación de entradas Miguel Gómez Martínez, la apuesta económica de Abelardo de la Espriella para el Ministerio de Hacienda Economía colombiana proyecta crecimiento moderado y enfrenta desafíos fiscales en 2026