COLOMBIA, October 9 de 2026. La reforma pensional aprobada en julio de 2024 en Colombia aún no ha entrado en vigencia y mantiene a muchos ciudadanos en incertidumbre sobre las condiciones para acceder a su pensión. Según expertos consultados en un espacio virtual de Forbes Colombia, las complejidades del actual sistema, como la alta informalidad laboral y la baja capacidad de ahorro de la población, dificultan que la mayoría de los trabajadores se pensionen bajo los nuevos parámetros establecidos. La nueva legislación tiene previsto iniciar su aplicación el 1 de abril de 2027, sin embargo, el Congreso debe aún resolver detalles relacionados con artículos devueltos para asegurar la estabilidad jurídica del texto. José Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, señaló que esta falta de claridad genera incertidumbre en los mercados financieros del país, afectando la inversión y el flujo de recursos, en un momento en que los fondos de pensiones representan actores relevantes dentro de la economía nacional. El sistema pensional colombiano enfrenta problemas estructurales severos. Actualmente, cerca del 12 % del Presupuesto General de la Nación se destina al financiamiento de pensiones que benefician solamente al 5 % de la población. Salazar advirtió que el modelo anterior era un sistema desarticulado que transfería subsidios desiguales, pues a pesar de que el 80 % de los aportes se dirigían al régimen privado, el 90 % de las pensiones era pagado por Colpensiones, favoreciendo en muchos casos a rentas altas. El análisis también puntualizó las brechas de género presentes en el sistema, donde solo el 21 % de las mujeres adultas mayores reciben pensión frente al 29 % de los hombres. La edad diferencial para el retiro sigue siendo un motivo de distorsión en el mercado laboral y un factor que perpetúa la desigualdad en el empleo femenino. Los expertos señalaron que adoptar modelos como el chileno, que iguala la edad de jubilación de hombres y mujeres y compensa con bonos estatales el trabajo no remunerado, podría ser una alternativa para reducir estas disparidades. Diana Vargas, abogada experta en seguridad social, insistió en que la protección social debe reconocer y subvencionar el trabajo doméstico no remunerado que en gran medida realizan las mujeres. Además, ante una informalidad laboral cercana al 55 %, recomendó a los trabajadores jóvenes no depender exclusivamente del sistema de pensiones obligatorio, sino diversificar sus ahorros, conocer bien sus historiales laborales y buscar asesoría experta para tomar decisiones financieras más informadas y seguras. La reforma pensional aún enfrenta un proceso legislativo que genera inquietud, y los indicadores muestran que el sistema sigue siendo fiscalmente insostenible e inequitativo en cuanto a la distribución de subsidios y beneficios. Los especialistas coinciden en la necesidad de que las autoridades pongan mayor atención para mejorar la cobertura, formalizar el empleo y evitar que la pensión sea un privilegio para quienes tienen acceso y no una garantía para la mayoría de colombianos en su etapa de vejez. La discusión actual sobre la reforma y sus impactos económicos y sociales resalta la urgencia de ajustar políticas que atiendan las brechas estructurales del mercado laboral en Colombia y permitan un sistema pensional más inclusivo y sostenible, según lo recogido en el análisis del Space de Forbes Colombia realizado en su cuenta de X. Para mayor información, puede consultarse la fuente directa en Forbes Colombia. Redacción ColombiNews Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de ColombiNews. Navegación de entradas Reforma pensional en Colombia enfrenta nuevo riesgo judicial por posible corrupción en aprobación Banco de la República alerta a la Corte sobre avance insuficiente en reglamentación para nueva reforma pensional