COLOMBIA, septiembre 17 de 2026. La marca Movistar se despide oficialmente del mercado colombiano tras la integración de sus operaciones con el operador Tigo, propiedad de la multinacional Millicom. Este cambio marca una nueva etapa en la industria de las telecomunicaciones en Colombia y se concreta tras una historia de más de dos décadas en el país.

Movistar inició su acercamiento al mercado colombiano a comienzos del siglo XXI, cuando la multinacional española Telefónica apostó por la apertura del sector telecomunicaciones. En 2004, tras la compra de la compañía estadounidense Bellsouth, Movistar amplió notablemente su despliegue tecnológico y cobertura en el país.

En 2006, Telefónica adquirió una participación mayoritaria en la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Telecom), que poco tiempo antes había sido liquidada y reemplazada por Colombia Telecomunicaciones (Coltel), empresa pública con dificultades financieras. La consolidación de esta compra permitió a Movistar fortalecer su operación en telefonía fija, móvil e internet, y en 2012 unificó estos servicios bajo la marca Movistar.

Sin embargo, pese a esta posición privilegiada, Telefónica enfrentó en años recientes retos económicos. En 2023, sus ingresos en Colombia alcanzaron los $7,12 billones, aunque cerró con una pérdida neta cercana a los $690.000 millones. En este contexto, Millicom decidió comprar Movistar Colombia en 2024 para fusionarla con Tigo, en una operación que buscaba fortalecer su presencia en el mercado local frente a rivales como Claro.

El proceso de adquisición se completó a comienzos de 2026, luego de recibir la aprobación de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) y concretar la compra del 100% de Colombia Telecomunicaciones, incluida la participación que aún mantenía el Estado. Con esta integración, Movistar desaparecerá formalmente como marca en Colombia y sus servicios serán asumidos por Tigo.

Además de la fusión empresarial, la integración pretende acelerar el despliegue de tecnología 5G en el país y optimizar la calidad de los servicios. Otro símbolo del cambio es la posible renombración del emblemático Movistar Arena de Bogotá, que según fuentes, podría convertirse en el Tigo Arena, reflejando el nuevo rumbo del sector.

La salida de Movistar no solo significa el cierre de un capítulo en el tablero empresarial colombiano. También representa el fin de una era para una de las marcas que acompañó la evolución de la telefonía móvil, fija, internet y televisión en Colombia durante más de 20 años, un período marcado por importantes transformaciones en el acceso y calidad de estos servicios.

Como señala el artículo original de Valora Analitik, esta operación es parte de una estrategia global de Telefónica para desinvertir sus activos en América Latina ante desafíos financieros y regulatorios. Para Colombia, la llegada de un operador más consolidado abre posibilidades para avanzar en infraestructura y competitividad.

Redacción ColombiNews

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