COLOMBIA, Septiembre 1 de 2026. El incremento en el uso de inteligencia artificial (IA) generativa en el ámbito empresarial colombiano ha generado nuevos retos para la protección de la información corporativa. Según datos de Microsoft, la adopción en Colombia alcanzó un 24,5 % en 2026, superando incluso a Brasil y México, y ya se extiende a áreas como marketing, ventas, desarrollo, atención al cliente y operaciones. Este crecimiento ha llevado a situaciones donde empleados utilizan herramientas de IA para copiar información de la empresa, cargar documentos para análisis o descargar archivos generados por asistentes automatizados. Aunque estas actividades no dejan rastros tradicionales de incidentes de ciberseguridad, sí representan un riesgo para la privacidad y seguridad de los datos corporativos. El fenómeno conocido como Shadow AI refiere al uso de aplicaciones de inteligencia artificial que pueden quedar fuera del control habitual de las organizaciones. Los empleados pueden acceder a estas herramientas mediante aplicaciones independientes, extensiones de navegador o asistentes integrados en servicios SaaS, tanto desde cuentas corporativas como personales, complicando así la gestión y supervisión interna. El informe 2026 sobre riesgos del uso empresarial de IA elaborado por Akamai destaca la gran variabilidad en la frecuencia de uso entre los trabajadores: el usuario promedio mantiene más de 36 conversaciones con IA, mientras que un 5 % con mayor actividad puede llegar a 144 interacciones. Esto dificulta obtener una imagen clara y uniforme sobre el manejo de datos mediante estas tecnologías. La vigilancia debe ampliarse hasta la interacción directa Tradicionalmente, los controles de seguridad empresarial se han focalizado en identidades, dispositivos, redes y aplicaciones. Sin embargo, frente a la creciente integración de IA en los procesos laborales, se propone implementar una vigilancia detallada de las interacciones entre usuarios, agentes de IA y aplicaciones. Esto podría incluir la identificación en tiempo real de acciones realizadas por personas versus agentes automatizados, con el fin de aplicar controles adaptativos que impidan la fuga de información sensible. Entre las medidas sugeridas está la detección de herramientas no autorizadas, bloqueo de transmisión de datos que incumplan políticas corporativas y supervisión de cargas y descargas sin afectar la eficiencia en el trabajo. Esta estrategia, denominada “seguridad de las interacciones”, busca complementar los sistemas vigentes sin exigir cambios profundos en navegadores, flujos de trabajo o infraestructura de red. El verdadero desafío para las compañías colombianas será permitir que sus colaboradores aprovechen al máximo estas tecnologías sin poner en riesgo la confidencialidad ni la integridad de la información. La clave estará en proteger cada punto donde convergen usuarios, IA, aplicaciones y datos, otorgando visibilidad y controles en tiempo real que se adapten a diversas dinámicas laborales. La discusión, entonces, no se centra en si las empresas deben o no adoptar la inteligencia artificial, sino en cómo pueden asegurar que cada interacción con estas herramientas se maneje de forma segura y dentro de los lineamientos corporativos. Esta información fue recopilada y adaptada a partir del artículo publicado por Enter.co el 1 de septiembre de 2026, disponible en este enlace. Redacción ColombiNews Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de ColombiNews. Navegación de entradas 100 jóvenes de 17 departamentos se certifican en inteligencia artificial para fortalecer el talento digital en Colombia Samsung Innovation Campus certifica a 100 jóvenes en inteligencia artificial en Colombia