COLOMBIA, Noviembre 4 de 2026. La reforma pensional aprobada en 2024 bajo el Gobierno de Gustavo Petro sigue pendiente de su implementación definitiva. Aunque la Cámara de Representantes corrigió los vicios de trámite señalados por la Corte Constitucional, la aprobación final por parte del alto tribunal aún está en espera, lo que genera incertidumbre sobre la entrada en vigencia del nuevo sistema.

El proyecto de ley, avalado en gran parte por la Corte desde agosto pasado, fue devuelto para analizar nueve artículos específicos relacionados con semanas de cotización para mujeres, beneficios para comunidades afrocolombianas, raizales, palenqueras y campesinas, y la administración de saldos en los fondos pensionales.

De acuerdo con el experto en economía Deivy Peña, la reforma plantea un sistema basado en cuatro pilares: solidario, semicontributivo, contributivo y de ahorro voluntario. El pilar solidario cubriría la población más vulnerable, mientras que el semicontributivo beneficiaría a cotizantes con entre 300 y 999 semanas que no alcanzarían pensión completa. El pilar contributivo engloba la mayoría de afiliados, quienes cotizarían hasta 2,3 salarios mínimos en Colpensiones, destinando excedentes a fondos privados. Por último, el ahorro voluntario permitiría aportes adicionales para mejorar la pensión futura.

El régimen de transición favorece a mujeres con más de 750 semanas cotizadas y hombres con más de 900 semanas, que permanecerían bajo las condiciones de la Ley 100 de 1993. Además, las edades para pensionarse permanecen en 62 años para hombres y 57 para mujeres, aunque estas últimas verán una reducción progresiva de semanas requeridas, pasando de 1.275 en 2025 a 1.000 en 2036.

Respecto a su aplicación, inicialmente prevista para el 1 de abril de 2027, Colpensiones y el Gobierno solicitaron a la Corte Constitucional aplazar el inicio un año debido a insuficiencia presupuestal, ajustes técnicos y la necesidad de asegurar una transición ordenada. La Corte concedió 30 días hábiles para que el Ministerio de Hacienda presente sus argumentos, lo que podría retrasar la entrada en vigor hasta 2028.

Este posible aplazamiento coincidiría con el avance de un proyecto de contrarreforma impulsado por el Centro Democrático, cuyo debate no alcanzaría a concluir antes de abril de 2027. Mientras tanto, algunos apartados de la reforma, como la ventana de traslado entre administradoras aunque cercana a la edad de pensionarse, ya estuvieron operativos pero cerraron en julio pasado.

En conclusión, la reforma pensional de 2024 aún no está en firme y depende de la revisión final de la Corte Constitucional y de decisiones sobre la entrada en vigencia. La ciudadanía deberá estar atenta a los cambios normativos y a las asesorías para quienes se encuentren cerca del régimen de transición, a fin de elegir la opción que mejor convenga según su situación particular.

Redacción ColombiNews

Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de ColombiNews.