COLOMBIA, September 25 de 2026. El crédito en Colombia mantiene un estancamiento a pesar de la sólida rentabilidad reportada por el sistema bancario durante el segundo trimestre de 2026, según un análisis de Grupo Cibest divulgado recientemente.

La cartera de créditos alcanzó los 757,8 billones de pesos, con un crecimiento real anual del 2,5%, aunque evidenció una desaceleración consecutiva desde marzo y una reducción en el ritmo de desembolsos. Este comportamiento responde a una etapa de normalización tras las contracciones de los años anteriores, además de verse limitado por las altas tasas de interés vigentes.

La calidad de la cartera mejoró, con una disminución del 5,5% anual en la cartera vencida, que quedó en 28,2 billones de pesos. Por otra parte, los castigos a la cartera pasaron de registrar un crecimiento anual del 1% en el último trimestre de 2025 a una contracción del 5,2% en el segundo trimestre de 2026, alcanzando un monto de 49,5 billones de pesos. Estos niveles, aunque elevados en términos históricos, han mostrado estabilidad y desaceleración en 2026.

La rentabilidad del sector bancario se mantuvo en niveles altos, con un promedio del 13,7% durante 16 meses y un cierre trimestral del 18,6%. Esto se atribuye al crecimiento de los ingresos por intereses, la mejora en la calidad de los activos y los resultados de las inversiones. Así, las provisiones, que llevan 26 meses en contracción real anual al 13,3% en promedio, apoyan la rentabilidad al reducir gastos asociados a riesgos crediticios.

No obstante, el crecimiento del crédito ha tenido un papel menor en los resultados del sistema financiero, dada la persistencia de limitaciones estructurales, especialmente por las elevadas tasas de interés. En 2026, la tasa promedio de colocación aumentó 335 puntos básicos hasta 19,5%, representando el mayor costo de endeudamiento desde mayo de 2024. Este entorno ha impactado tanto la demanda de crédito como los márgenes de intermediación bancaria.

Por el lado de la captación, las tasas para Certificados de Depósito a Término (CDT) también han subido, llegando a 12,2% para un año y 10,7% para seis meses. La combinación de estos factores ha presionado la intermediación y limitado el crecimiento del crédito, especialmente en segmentos de consumo.

Los ingresos por inversiones y derivados han cobrado relevancia con un crecimiento anual acumulado del 22,6% en el segundo trimestre, totalizando 10,3 billones de pesos. Esta fuente representa el 14,8% de los activos de inversión, reflejando dinamismo en el mercado de renta fija, aunque las alzas en las tasas y el déficit fiscal han generado desvalorizaciones en títulos de deuda pública, restringiendo el potencial del portafolio.

Según Cibest, el sistema bancario reportó utilidades por 5,7 billones de pesos en el segundo trimestre, con un retorno sobre activos (ROA) de 1,6% y un retorno sobre patrimonio (ROE) de 18,6%. La calidad crediticia balanceó un crecimiento moderado en ingresos por intereses y contribuyó a reducir la presión en provisiones, lo cual liberó recursos que mejoraron la rentabilidad.

De cara al cierre de 2026, se proyecta una expansión real moderada de la cartera cercana al 2,1%, con expectativas para 2027 de un crecimiento real del 3%. La mayor reactivación de la economía, sumada a avances en proyectos de infraestructura, vivienda, minería y energía, podría favorecer una mayor tracción en el crédito comercial conforme desaparezcan barreras de incertidumbre y se reduzcan las tasas de interés.

Este análisis se basa en información publicada por Bloomberg Línea, donde especialistas destacan que, aunque las dificultades persisten para la expansión del crédito, la banca colombiana mantiene su solidez financiera frente a un panorama macroeconómico todavía desafiante.

Redacción ColombiNews

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