COLOMBIA, Julio 29 de 2026. Durante el CCB Tech Day 2026, evento organizado por la Cámara de Comercio de Bogotá, líderes en tecnología y emprendimiento tecnológico en Colombia debatieron sobre las condiciones actuales y los desafíos para que las startups, especialmente aquellas enfocadas en inteligencia artificial (IA), puedan escalar y competir a nivel internacional. Esta actividad reunió a expertos como Aron D’mello, responsable de Expansión en Dapta; Valentina Ponce de León, cofundadora y directora ejecutiva de LAB10 y Alter; y Luis Alberto Rodríguez, fundador y CEO de Dapper, en un espacio moderado por Mauricio Jaramillo Marín, director de Impacto TIC.

Los panelistas coincidieron en que, aunque Colombia ha avanzado significativamente y se posicionó en 2025 en el puesto 35 a nivel global en el Global Startup Ecosystem Index de StartupBlink, impulsado por un crecimiento del 29,3 %, el principal desafío es lograr la escala internacional y consolidar las empresas emergentes en mercados globales. El cierre exitoso de 131 transacciones por un valor cercano a 857 millones de dólares el año anterior ratifica el dinamismo del sector, pero la etapa inicial de conseguir capital es solo el primer paso.

Valentina Ponce de León enfatizó la importancia de la mentalidad ágil y resiliente para los emprendedores: “Lo primero es siempre mentalidad de lanzarse y moverse muy rápido”, agregó que la ambición y la capacidad de sobreponerse a las negativas son clave para que las startups no queden estancadas después de sus primeras ideas o prototipos. En paralelo, Aron D’mello destacó el talento local y la posibilidad de competir con ecosistemas reconocidos mundialmente, destacando que el trabajo colaborativo con grandes corporaciones impone estándares más elevados pero también abre puertas a acuerdos de largo plazo.

Luis Alberto Rodríguez, por su parte, propuso cambiar el término “ecosistema” por “infraestructura”, para definir con mayor precisión el entorno donde las startups funcionan como activos financieros que requieren talento, acceso a capital y un marco tributario adecuado que incentive su desarrollo. Esta infraestructura, según Rodríguez, debe incluir articulación entre academia, sector privado e infraestructura pública.

No obstante, una de las conclusiones clave fue identificar las fallas que frenan la implementación efectiva de inteligencia artificial en el ámbito empresarial. Los expertos destacaron que a pesar de la amplia disponibilidad de herramientas de IA, muchas organizaciones adoptan estas tecnologías por tendencia mediática más que por un objetivo o problema claro que resolver. Aron D’mello subrayó la necesidad de partir de problemas específicos, ya que solo así se puede hacer seguimiento con métricas concretas y lograr resultados tangibles.

Además, se señalaron riesgos asociados a la dependencia exclusiva de modelos de lenguaje generalistas sin contar con arquitecturas de datos propias. Luis Alberto Rodríguez advirtió que basar decisiones regulatorias o financieras en modelos sin soporte de infraestructuras especializadas puede generar imprecisiones y riesgos operativos significativos. En sus palabras, “tomar decisiones de negocio sobre esa base es supremamente irresponsable”.

Valentina Ponce de León hizo un llamado a “dejar de vender humo” en la industria y enfocar la tecnología en resultados reales, aprendizajes y tracción visible, evitando que las empresas se definan como de IA solo por usar una API. Frente a la creciente competencia con grandes modelos internacionales, el consenso fue que la diferenciación pasa por la especialización profunda en problemas específicos y nichos de mercado, incluso aquellos que no son evidentes o atractivos pero significativos para las organizaciones.

Para D’mello, la distinción está en iterar constantemente sobre problemas concretos, mientras Ponce de León sugirió elegir un “problema que no sea sexy” para convertirse en un referente en soluciones especializadas que aporten valor claro, dado que muchas empresas prefieren adquirir soluciones externas especializadas en vez de desarrollar internamente complejos procesos altamente técnicos.

En suma, el CCB Tech Day 2026 reafirmó que el ecosistema tecnológico colombiano vive un momento promisorio con reconocimiento internacional y expansión del capital de riesgo. Sin embargo, el avance hacia una economía digital madura dependerá del desarrollo de infraestructuras colaborativas, un ajuste inteligente en la adopción de IA y el impulso a la mentalidad empresarial orientada a la escala global y la especialización.

Redacción ColombiNews

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