COLOMBIA, September 23 de 2026. Con el gobierno de Abelardo de la Espriella iniciando, uno de los escenarios de mayor expectativa es el sector de vivienda, considerado fundamental en la reactivación económica para los próximos cuatro años. Las cifras recientes muestran una caída sostenida en indicadores clave de la creación y comercialización de vivienda nueva, particularmente en vivienda de interés social (VIS), que se ubican en niveles similares a los del 2013. Según datos del sector, lanzamientos de nuevos proyectos de vivienda en 2026 bajaron un 43.4% frente a 2022, iniciaciones de obra disminuyeron un 46.3% y las ventas de viviendas nuevas cayeron un 33.6%. A la vez, los desistimientos para cerrar la compra crecieron un 122.2%, reflejo del creciente acceso limitado al financiamiento hipotecario, las altas tasas de interés y la inflación que afecta el poder adquisitivo. Estos desafíos tienen un impacto directo en el sector constructor, que representó un 4.5% del PIB colombiano en 2025 y generó aproximadamente 1.6 millones de empleos en una cadena de 34 subsectores. El encarecimiento de los materiales, la suspensión progresiva del programa Mi Casa Ya y el aumento de las tasas de interés han sido causas determinantes para esta caída en la actividad constructora. Adicionalmente, el mercado de vivienda usada y arrendamiento cobra cada vez más protagonismo, aportando un 8.5% al PIB, con cerca de 7.7 millones de hogares (40.8%) viviendo en arriendo, frente a 6.5 millones con vivienda propia pagada. La alta demanda en arriendo ha impulsado un incremento en los precios de alquiler en varias ciudades, debido también a factores como la gentrificación en Medellín y la escasez de suelo en Bogotá. El programa Mi Casa Ya, que desde 2015 había entregado más de 308 mil subsidios, fue suspendido en 2026, y en los dos años anteriores la asignación de subsidios cayó de manera significativa. Este programa estaba enfocado en facilitar cuotas iniciales y acceso a financiación con subsidios según ingresos. Sin embargo, persisten subsidios a través de cajas de compensación y programas locales en las principales ciudades. En campaña, Abelardo de la Espriella planteó la meta de convertir a Colombia en un “País de Propietarios” con propuestas como transformar a 1.2 millones de arrendatarios en propietarios, creación de un subsidio de arrendamiento para que parte del pago se convierta en ahorro para vivienda, reapertura de un programa Mi Casa Ya con enfoque progresivo según ingreso, subsidios directos para compra de vivienda VIS para madres cabeza de familia y hogares de bajos recursos, tasas hipotecarias fijas del 2% anual a 30 años, reducción de trámites y licencias, incentivos a constructores, y estímulo a alianzas público-privadas. Los principales desafíos para el gobierno son la recuperación de la vivienda nueva para impulsar reactivación y oferta futura, garantizar el acceso a crédito hipotecario para que más familias puedan cerrar la compra, enfrentar los elevados precios del arriendo que afectan la mayoría de hogares, y establecer normativas claras y estables que permitan confianza y crecimiento del sector. Frente a estos retos, el mandato de las políticas públicas y la coordinación con los sectores privado y local serán determinantes para dinamizar un mercado de vivienda que impacta significativamente en empleo, crecimiento económico y calidad de vida de los colombianos. Redacción ColombiNews Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de ColombiNews. Navegación de entradas Candidatos presidenciales presentan sus planes de vivienda para el gobierno 2026-2030 Proyectos sociales de Argos benefician a más de 383.000 personas en Colombia en el primer semestre de 2026