COLOMBIA, September 1 de 2026. La inteligencia artificial (IA) continúa avanzando en distintos ámbitos del sistema judicial colombiano, facilitando procedimientos, organización y gestión. Sin embargo, la Corte Constitucional ha reafirmado que la toma de decisiones judiciales debe estar a cargo de jueces humanos, con la inteligencia artificial como una herramienta auxiliar, pero nunca sustituta.

Recientemente, el Tribunal Superior de Bogotá anuló una condena debido a que la juez de primera instancia utilizó IA para apoyar la redacción del fallo, citando leyes y jurisprudencia que no existían. Este caso evidenció la necesidad de establecer límites claros al uso de estas tecnologías en la justicia.

Además, la Sala de Casación Civil, Agraria y Rural de la Corte Suprema sancionó a un abogado por presentar documentos judiciales con errores generados mediante IA, entre ellos referencias jurídicas falsas. La Corte destacó el fenómeno conocido como “alucinaciones” en sistemas generativos de inteligencia artificial, y recordó la importancia de verificar la autenticidad y exactitud de la información jurídica.

En este contexto, la Corte Constitucional emitió la Sentencia T-323/24, que establece criterios para el uso adecuado de IA en decisiones judiciales, tras una tutela contra una EPS en la que se detectó uso de ChatGPT 3.5 por parte de un juez de segunda instancia. La gran preocupación fue determinar si la decisión fue motivada por un juez humano o producto exclusivamente de la IA, lo que podría vulnerar el derecho al debido proceso.

La sentencia resalta principios que deben regir el uso de IA en la Rama Judicial: transparencia, responsabilidad, control humano, seriedad en la verificación, prevención de riesgos, equidad y regulación ética. Se advierte que la sustitución del juez natural humano por una IA en la toma de decisiones judiciales no está permitida y conlleva la invalidez de la decisión y la violación del debido proceso.

Hernando Herrera Mercado, director ejecutivo de la Corporación Excelencia en la Justicia, señaló a EL NUEVO SIGLO que la IA debe ser un sistema auxiliar operativo para tareas repetitivas, como programación de audiencias, transcripción y organización documental, pero nunca para reemplazar el raciocinio y juicio humano en resoluciones judiciales. Resaltó la importancia de informar a los usuarios cuándo y cómo se ha utilizado IA en los procesos.

Por su parte, Hermes Darío Lara Acuña, presidente de la Corporación de Jueces y Magistrados de Colombia (Corjusticia), reconoció que, aunque en el ámbito global se discute la automatización judicial, existen riesgos claros en temas penales y criminales, donde están en juego derechos fundamentales como la libertad y la honra. Además, mencionó que muchos abogados usan IA para elaborar documentos jurídicos, lo que dificulta la labor de los jueces, quienes carecen de herramientas para identificar cuándo un texto ha sido generado por estas tecnologías y cuentan con pocos tiempos para verificar su contenido.

En general, la integración de la inteligencia artificial en la justicia colombiana es una realidad en crecimiento con beneficios en eficiencia, pero debe manejarse con controles estrictos para garantizar la validez, transparencia y respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos. Según expertos y la Corte Constitucional, la justicia computarizada no puede suplantar el análisis, valoración y decisión que debe ejercer un juez humano bajo el marco legal vigente.

Esta información fue recopilada a partir del artículo de EL NUEVO SIGLO publicado el 30 de agosto de 2026, donde se analizan casos y posiciones sobre el uso de IA en la Rama Judicial de Colombia.

Redacción ColombiNews

Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de ColombiNews.