COLOMBIA, Agosto 3 de 2026. La elección del nuevo Contralor General de la República prevista para el 12 de agosto se anuncia como un enfrentamiento político relevante entre el presidente electo Abelardo De La Espriella y el Congreso. Este proceso busca definir el control sobre la vigilancia de la gestión del gobierno, con la presencia de candidatos respaldados por diferentes sectores políticos y entes de control. Entre los candidatos más opcionados figuran Andrés Castro y Jorge Eliécer Laverde, quienes cuentan con el apoyo del actual Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach. Este respaldo refleja el interés de Eljach por mantener su influencia institucional, especialmente después de manifestar dudas respecto a la gestión del gobierno de Gustavo Petro. Jorge Eliécer Laverde cuenta además con el visto bueno del presidente del Congreso, Honorio Henríquez, y recibe respaldo del Centro Democrático, que mantiene una coalición política con el Pacto Histórico. Por otra parte, el presidente electo De La Espriella ha impulsado como candidata a Ana Monsalvo, apoyada desde la designación ministerial por Rodrigo Lara, ministro designado del Interior. Lara ha estado buscando una coalición para consolidar el apoyo a Monsalvo, aunque el intento previo de unidad con Alfredo Deluque para la presidencia del Senado no resultó exitoso. Durante el fin de semana, las bancadas del Congreso se reunieron para evaluar su respaldo, centrándose en las candidaturas de Castro y Laverde, mientras que Carlos Zuluaga, quien se desempeñó como Vicecontralor con funciones de Contralor en el periodo actual, no convenció completamente con su propuesta y programa de control. De no consolidarse una mayoría en favor de Ana Monsalvo promovida por Rodrigo Lara, la hegemonía en los entes de control, incluyendo la influencia sobre el Congreso, quedaría en manos del actual Procurador Gregorio Eljach. Esta situación estaría reforzada por el respaldo del partido Liberal, representado por Simón Gaviria, quien apoya a Castro, aliado de Eljach. Este escenario político refleja la pugna entre el poder Ejecutivo, representado por De La Espriella y su equipo ministerial, y el Legislativo, con el Procurador y sus aliados buscando mantener el control de los órganos de fiscalización del país. Redacción BusinessCol Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de BusinessCol. Navegación de entradas Túnel de Oriente 2: modelo privado impulsa la reactivación de la infraestructura en Colombia