COLOMBIA, Julio 14 de 2026. A partir del 16 de julio, las empresas en Colombia enfrentan dos cambios laborales significativos que modificarán la dinámica del empleo y los costos operativos. La jornada laboral se reduce a 42 horas semanales, frente a las 48 horas anteriores, y el recargo por trabajo dominical y festivo aumenta al 90 %, siguiendo una progresión que llegará al 100 % en 2027. Estas medidas pretenden mejorar las condiciones laborales de trabajadores formales, otorgándoles mayor tiempo de descanso y mejor remuneración, pero también generan debate sobre su impacto en la economía y las empresas.

La Ley 2101 de 2021 estableció una gradual reducción de la jornada, que culmina con la fijación de 42 horas por semana. Mientras, la Ley 2466 de 2025 regula el aumento progresivo del recargo dominical. Además, el horario nocturno se modificó para iniciar desde las 7:00 p.m., antes era a las 9:00 p.m., lo cual también influye en el cálculo de los pagos por horas extras. Las empresas deberán reorganizar turnos para ajustarse a estos nuevos parámetros laborales.

Desde el ámbito académico, expertos reconocen que estas medidas pueden mejorar el bienestar y la productividad de los empleados. Alejandro Useche, economista y profesor de la Universidad del Rosario, destaca que trabajadores con mejores condiciones laborales tienen mayor capacidad de consumo y potencial para aportar a la economía. Sin embargo, no se obvian los retos que implican en términos de costos operativos para las compañías.

Los sectores más afectados serán los intensivos en mano de obra que requieren operación continua, como salud, seguridad privada, turismo, hotelería, comercio y actividades recreativas. En ellos, el aumento del costo por hora y los mayores recargos por trabajo dominical representan un notable incremento de la masa salarial. Según Jaime Ahcar, director del programa de Economía de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, las empresas podrían enfrentar un aumento financiero del 4,5 % en costos para mantener el mismo nivel de horas trabajadas que el año anterior.

El impacto será especialmente marcado para pequeñas y medianas empresas (pymes), que afrontan mayor presión financiera y posibles ajustes en contratación. Henry Amorocho, también de la Universidad del Rosario, señala que las pymes han anticipado estos cambios, pero advierte que la carga laboral adicional puede generar reducción de contratos formales o congelación de nuevas plazas.

Los datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reflejan un crecimiento mayor del empleo no asalariado (5 %) frente al asalariado (3 %), lo que sugiere una tendencia hacia modalidades laborales menos formales. Esta situación aumenta el riesgo de informalidad, un fenómeno preocupante para los analistas, ya que los trabajadores informales no se benefician de las prestaciones contempladas en la reforma laboral.

El incremento en los costos laborales puede repercutir en precios al consumidor, y se espera que haya presiones inflacionarias adicionales. Esto podría motivar al Banco de la República a mantener una política monetaria restrictiva con tasas de interés elevadas, afectando el acceso al crédito y la inversión empresarial.

Ante estos retos, la eficiencia y la innovación se convierten en estrategias clave para las empresas. Amorocho resalta que la reducción de horas exige mejores procesos internos y optimización del tiempo, impulsando el avance tecnológico y la mejora en la gestión del talento humano. Jaime Ahcar añade que, aunque la situación es compleja, la adopción de tecnologías puede mitigar impactos negativos sin recurrir necesariamente a despidos o reducción de rentabilidad.

En síntesis, la reducción de la jornada laboral y el incremento del recargo dominical constituyen un avance en las condiciones laborales de los trabajadores formales, al tiempo que representan un desafío para las empresas que deben absorber costos adicionales sin afectar su competitividad o capacidad de empleo. El panorama en los próximos meses será crucial para evaluar cómo se adapta el sector productivo a este nuevo escenario y qué consecuencias tendrá sobre la formalidad laboral y la economía en general.

Redacción ColombiNews

Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de ColombiNews.