COLOMBIA, Julio 8 de 2026. A partir del 15 de julio de 2026 entrará en vigor la jornada laboral máxima de 42 horas semanales en Colombia, tras la culminación de la implementación gradual de la Ley 2101 de 2021. Este cambio representa una reducción respecto a la jornada anterior, pero manteniendo intactos los salarios y los derechos laborales de los trabajadores, según lo estipulado en la normativa.

La norma exigirá a más de 1,4 millones de empresas formales en el país reorganizar sus operaciones y ajustar sus procesos internos. La reducción de horas obligará a las organizaciones, en especial a las pequeñas y medianas empresas (pymes), a redistribuir las cargas laborales y optimizar el tiempo de trabajo, sin que ello afecte la productividad ni la calidad de sus servicios.

La Ley 2101 modificó el artículo 161 del Código Sustantivo del Trabajo (CST), y establece que esta jornada es de carácter obligatorio para todos los empleadores. Además, prohíbe que este derecho sea negociado o modificado por acuerdos contractuales, por lo que quienes incumplan podrán ser sujetos a sanciones conforme a la legislación laboral vigente.

No obstante, el empleador tiene la potestad de definir cómo se implementará esta reducción en la jornada dentro de la empresa, determinando la distribución del tiempo y las condiciones en que se cumplirán las labores, siempre respetando los límites legales. Es importante destacar que algunos trabajadores podrían quedar excluidos de esta medida, aunque la ley no detalla específicamente estos casos en la información disponible.

Expertos en gestión empresarial consideran que esta reducción debe aprovecharse para modernizar y mejorar la productividad. Carlos Huertas, director financiero de Siigo Latam, señala que automatizar tareas operativas, optimizar procesos y utilizar información en tiempo real son herramientas clave para que los equipos se enfoquen en actividades estratégicas. De hecho, datos del Foro Económico Mundial muestran que el 84 % de los empleadores en América Latina planean fortalecer las capacidades digitales de sus trabajadores frente a los cambios tecnológicos.

La implementación de la jornada de 42 horas también impactará procesos administrativos como la programación de turnos, control de horas extra, registro de novedades y liquidación de nómina. En este sentido, el uso de plataformas tecnológicas integradas será fundamental para cumplir con estas nuevas exigencias.

Las recomendaciones para los empleadores incluyen revisar la distribución de horarios y cargas de trabajo para evitar sobrecargas que afecten la continuidad operativa, automatizar procesos administrativos repetitivos y fortalecer la gestión del talento humano, en particular en aspectos relacionados con horarios, ausencias y recargos. Además, es fundamental medir la productividad constantemente, identificando y eliminando actividades que no generen valor.

Adicionalmente, con la entrada en vigor de la jornada de 42 horas semanales, el tradicional Día de la Familia dejará de ser una obligación para los empleadores. Este día libre adicional, que era otorgado como descanso remunerado, se elimina en compensación a la reducción efectiva de la jornada laboral.

En resumen, la medida pretende mejorar las condiciones laborales sin afectar las remuneraciones y prestaciones sociales. También representa un llamado para que las empresas adapten sus modelos organizativos y aprovechen la transformación digital como un aliado para cumplir con los nuevos desafíos que impone la ley.

Redacción ColombiNews

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