COLOMBIA, Julio 7 de 2026. El presidente saliente Gustavo Petro respondió a la decisión del presidente electo Abelardo de la Espriella de suspender el proceso de empalme con el gobierno actual, asegurando que la entrega de información continuará “ante el pueblo” conforme a la ley. Petro cuestionó la suspensión ordenada por De la Espriella y defendió la continuidad pública y obligatoria del proceso de transición administrativa.

En una declaración pública, Petro afirmó que quienes se apartaron del empalme son “los que no aguantan que se observe por toda la ciudadanía que no están preparados y que sus insultos públicos son calumnias”. A pesar de la suspensión, el presidente manifestó que el proceso seguirá abierto y que se mantendrán los espacios previstos para dicha transición, agregando que “se colocarán sillas vacías en espera que quienes se robaron las elecciones lleguen a entender qué es gobernar”.

El mandatario indicó que el empalme no es solo un trámite técnico entre equipos, sino una rendición pública que debe realizarse ante la ciudadanía, en cumplimiento del mandato popular que concluye el 6 de agosto a las 12 de la noche.

Adicionalmente, Gustavo Petro denunció que se le han solicitado acciones contrarias a la Constitución, como “permanecer en el poder sabiendo que los que vienen no ganaron las elecciones”, una práctica que dijo no está dispuesto a realizar por respeto a la democracia y la Carta Magna, que ayudó a elaborar como miembro del M19. Además, anunció que responderá judicialmente a las calumnias hechas por exconvictos y familiares de convictos relacionadas con la transición.

Petro también habló sobre su situación patrimonial, señalando que termina su mandato con menos patrimonio que al inicio y con cuentas bloqueadas por orden del gobierno de Estados Unidos, lo que dijo evidencia su honestidad. En contraste, cuestionó a Abelardo de la Espriella por actividades empresariales recientes en Florida y financiamiento extranjero para su campaña, aunque reconoció y respetó a sus votantes.

Sobre su despedida, el presidente programó un último discurso público para el 20 de julio en el suroccidente de Bogotá, donde resaltará su fortalecimiento de las Fuerzas Armadas, que logró récords en combate e incautaciones de cocaína. Sin embargo, criticó a quien presumiblemente será el nuevo comandante de la fuerza, alegando que fue sacado del ejército por corrupción relacionada con viáticos.

Petro se refirió también al posible cambio en el cuerpo antimotines UNDEMO por el ESMAD, calificándolo como un cambio de concepción y no solo de nombre. En materia social, defendió sus políticas frente a la protesta y denunció que el nuevo gobierno plantea una amenaza contra la población civil, la juventud, el campesinado y los sectores trabajadores, especialmente mediante la reforma tributaria y la posible desarticulación del componente social del Estado, lo que, según él, impactaría incluso al sector empresarial que apoyó a De la Espriella.

Finalmente, lanzó un llamado a la resistencia activa y desobediencia civil ante lo que calificó como “fascismo” en el gobierno entrante, denunciando presuntas irregularidades en las elecciones con votos inexistentes y algoritmos creados por empresas privadas israelíes, hechos que su bancada ya estaría preparando para demandar ante la justicia electoral.

Redacción ColombiNews

Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de ColombiNews.