COLOMBIA, Octubre 27 de 2026. La Contraloría General de la República reportó que la reforma agraria, incluida en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2022-2026 del Gobierno de Gustavo Petro, ha registrado un avance muy rezagado respecto a las metas propuestas. Según el informe de la Contraloría, la entrega de tierras alcanzó apenas un 6 % de la meta cuatrienal, con 90.608 hectáreas entregadas de las 1,5 millones previstas.

El reporte también evidenció retrasos en la titulación de predios. De los 70.000 títulos individuales planeados, solo fueron otorgados 3.267, equivalente al 4,7%. La compra de tierras por parte de la Agencia Nacional de Tierras (ANT) alcanzó 254.103 hectáreas, representando un 25,4% de la meta implícita de un millón de hectáreas, aunque con una reducción notable en las adquisiciones durante 2025.

En cuanto a la formalización de la pequeña y mediana propiedad rural, el avance fue del 36,4%, con 1,45 millones de hectáreas formalizadas frente a una meta de 3,97 millones. Sin embargo, la Contraloría enfatiza que la diferencia entre comprar, formalizar y entregar tierras implica que los compromisos de la reforma aún están lejos de consolidarse.

Un indicador preocupante es el relacionado con la infraestructura de riego. La meta de construir o ampliar nuevos distritos de riego, fijada en 5.000 hectáreas, no registró ningún avance, mientras que la adecuación de riego intrapredial apenas llegó al 4,3%. La rehabilitación de infraestructura existente sí registró un cumplimiento mayor, con un 68,8%, aunque ello no incrementa nuevas áreas irrigadas en el país.

La evaluación de la Contraloría relaciona el bajo desempeño del Fondo de Tierras con restricciones presupuestales sufridas por el Presupuesto General de la Nación, que en 2025 tuvo un recorte de 16,2 billones de pesos en inversión. Además, advierte que la programación de metas no siempre consideró la capacidad operativa real de las entidades encargadas.

Estas dificultades afectan directamente el cumplimiento del Acuerdo Final de Paz, cuyo primer punto contempla la entrega de tres millones de hectáreas a campesinos e indígenas, un compromiso que, según la Contraloría, queda pospuesto para futuras administraciones.

Finalmente, la entidad destaca que mientras los programas tradicionales, como la producción de cadenas agrícolas para alimentación y el crédito de fomento, han avanzado cerca del 99% y 64,4% respectivamente, las transformaciones estructurales vinculadas a tierras y riego permanecen rezagadas, reflejando un desafío considerable para la transformación rural en Colombia.

Redacción ColombiNews

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