COLOMBIA, Septiembre 7 de 2026. La Contraloría General de la República encendió las alarmas sobre la grave situación financiera del sistema de salud colombiano. Según el informe presentado, la deuda acumulada de las Empresas Prestadoras de Salud (EPS) con hospitales, clínicas y proveedores alcanzó los 58 billones de pesos al cierre de 2025, un aumento del 26,5 % respecto al año anterior. Este panorama evidencia un deterioro importante en las finanzas del sector, pese a las intervenciones de la Superintendencia Nacional de Salud para revertir la crisis. El 83 % del déficit financiero corresponde a EPS que están bajo vigilancia o intervención forzosa por parte de la Superintendencia, sin que se hayan logrado mejoras sustanciales en su situación. De las 29 EPS activas en el país, sólo cuatro cumplieron con los requisitos financieros legales, representando apenas el 1 % de los afiliados al sistema. Esto implica que casi el 99 % de los usuarios están vinculados a aseguradoras que no cumplen con el capital, patrimonio y reservas técnicas exigidas desde el Decreto 780 de 2016. Además, 17 de las 26 EPS que reportaron estados financieros terminaron 2025 con pérdidas operativas por 5,73 billones de pesos, mientras que sólo nueve presentaron resultados positivos. El gasto promedio de las EPS superó el 100 % de los recursos recibidos por la Unidad de Pago por Capitación (UPC), significando que por cada 100 pesos destinados para la atención se gastaron 110, lo que genera un déficit estructural en la gestión del sistema. El informe también reveló excesos en el gasto administrativo, donde algunas EPS superaron ampliamente los límites permitidos legalmente. Por ejemplo, Salud Bolívar reportó un gasto del 202,8 % sobre la UPC, cifra que supera con creces el máximo permitido del 10 % para el régimen contributivo. Esta situación agrava la precariedad financiera y dificulta la sostenibilidad del sistema de salud. Entre las seis EPS intervenidas que cerraron 2025 con patrimonio negativo se encuentran Coosalud, Savia Salud, Famisanar, Emssanar, Asmet Salud y SOS, las cuales llevan varios años bajo medidas especiales sin lograr una recuperación financiera. Savia Salud presentó el caso más crítico, con pasivos que superan en más de once veces sus activos, un indicador que empeoró respecto al año anterior. La mayor aseguradora del sistema, Nueva EPS –con más del 20 % de los afiliados– continúa bajo intervención desde abril de 2024 y no presentó estados financieros certificados de 2025 para el análisis. Su deuda ascendió de 22,18 billones en 2024 a 25,73 billones en 2025, evidenciando un aumento preocupante y falta de transparencia en sus cuentas. Hasta julio de 2026, Nueva EPS tampoco había certificado sus estados financieros de 2023 y 2024. La Contraloría General y la Superintendencia Nacional de Salud han aplicado la metodología Fenix para evaluar la salud financiera de las EPS, que tiene en cuenta patrimonio, activos, endeudamiento y resultados operativos. No obstante, la crisis persistente plantea dudas sobre la efectividad de las medidas regulatorias y la necesidad de nuevas estrategias para garantizar la sostenibilidad del sistema. En cuanto a la deuda con operadores farmacéuticos, ésta aumentó de 2,85 billones en 2024 a 3,80 billones en 2025, incrementando aún más la presión sobre los proveedores del sector. El informe advierte que esta situación compromete la calidad y continuidad de los servicios prestados a los usuarios del sistema de salud colombiano. Fuentes: Infobae, Contraloría General de la República. Redacción ColombiNews Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de ColombiNews. Navegación de entradas Jorge Eliécer Laverde asume como Contralor General y anuncia hoja de ruta para fortalecer control fiscal en Colombia SENA ofrece múltiples cursos de Microsoft Office para 2026, con modalidades presencial y virtual