COLOMBIA, Octubre 5 de 2026. La región Caribe enfrenta una crisis energética prolongada que requiere una solución integral y sostenible, según un análisis publicado por Forbes Colombia. Desde la intervención de Electricaribe en 2016, que fue reemplazada en 2020 por Air-e y Afinia, el problema eléctrico no se ha resuelto. Air-e fue intervenida en 2025 y actualmente está en proceso de liquidación con administración temporal, mientras que Afinia continúa operando en condiciones financieras delicadas. Las dificultades que afectan a estas empresas van desde pérdidas de energía superiores al 29 %, bajo recaudo, un alto porcentaje de usuarios subsidiados, hasta costos asociados a una infraestructura insuficiente y desequilibrios en el sistema de compensaciones tarifarias. Estas situaciones generan una brecha financiera que se traduce en una deuda acumulada que supera los $7 billones, afectando la capacidad operativa y de inversión necesaria para sostener el servicio. El costo de llevar electricidad a cada usuario varía considerablemente en el Caribe, y las áreas de distribución creadas para compensar estas diferencias no aplican a Air-e y Afinia, lo que dificulta aún más la sostenibilidad. La Superintendencia de Servicios Públicos señala que el Caribe concentra el 39 % de las restricciones del sistema eléctrico nacional, muchas de las cuales carecen de proyectos de expansión definidos. Otro factor relevante es el mercado mayoritariamente compuesto por usuarios de estratos 1, 2 y 3, con alta dependencia de subsidios estatales y un significativo retraso en el pago por parte de entidades públicas y usuarios de menor capacidad económica. Según cifras oficiales, más del 40 % de los usuarios en estrato 1 no paga por el servicio, lo que implica pérdidas cercanas a $91.000 millones mensuales para Afinia. El país ha destinado cerca de $8,3 billones para intentar superar esta problemática, recursos canalizados a través del Fondo Empresarial y sostenidos con endeudamiento estatal, sin que esto haya logrado romper el ciclo de crisis recurrentes. Frente a esa realidad, Forbes Colombia señala la urgencia de definir una hoja de ruta clara con un liderazgo único que coordine las labores de las múltiples entidades involucradas, como la CREG, Superintendencia, ministerios y gobiernos territoriales. La propuesta incluye evaluar la viabilidad económica por mercado, recuperar ingresos mediante normalización de redes y pagos efectivos, saneamiento de las cuentas pendientes por subsidios y consumos públicos, y resolver el rezago en infraestructura con proyectos terminados y financiados. Además, se destaca la necesidad de diseñar un modelo de negocio que no dependa de rescates estatales reiterados, con una regulación diferencial que incentive la eficiencia y la sostenibilidad. Este modelo puede contemplar una reorganización del mercado, así como nuevas estructuras empresariales que incluyan capital público y privado, separando las deudas acumuladas para mantener la viabilidad del negocio futuro. Para avanzar en la ejecución, se plantea incorporar estas medidas en la Ley del Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030 y un CONPES que garantice coordinación y recursos bajo la dirección de un gerente de recuperación eléctrica para la región. El análisis concluye que estabilizar en el corto plazo a Air-e y evitar el deterioro de Afinia es urgente, pero que la verdadera solución requiere un cambio estructural integral para romper con un ciclo histórico de fracasos y rescates estatales en el sector eléctrico del Caribe colombiano. Fuente: Forbes Colombia Redacción ColombiNews Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de ColombiNews. Navegación de entradas Estas son las empresas más felices para trabajar en Colombia en 2026 según Building Happiness Empresa chilena Reuse inicia operaciones en Colombia con venta de celulares reacondicionados