COLOMBIA, September 25 de 2026. Los salarios en Colombia experimentaron un crecimiento promedio del 8,8% durante este año, con aumentos que alcanzaron hasta el 14,3% en el caso del personal base, impulsados principalmente por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), según la Investigación Nacional de Salarios y Beneficios realizada por la Federación Colombiana de Gestión Humana (Acrip). El estudio, que consultó a diversas empresas del país, revela que el 85% de las compañías implementaron ajustes salariales en 2026, mientras que el 15% no realizó modificaciones. El IPC fue el principal criterio para definir los aumentos, concentrando el 49,2% de las razones para incrementar los salarios. Otros factores fueron los resultados económicos de las empresas (16,4%), el aumento del salario mínimo legal (15,3%), las condiciones del mercado (10,1%) y el desempeño individual de los trabajadores (9%). Juan Carlos Ramírez, presidente de Acrip, explicó que las compañías tuvieron que ajustar sus decisiones ante el aumento del 23% del salario mínimo mensual legal vigente, aunque muchas se guiaron por el IPC para evitar impactos financieros severos. Las variaciones en el incremento salarial también se evidencian según la región y el tamaño de las empresas. La Región Caribe reportó el mayor aumento promedio con un 9%, seguida por Cundinamarca (8,9%), Valle del Cauca (8,8%) y Antioquia (8,4%). En cuanto al tamaño empresarial, las pequeñas y medianas empresas (pymes) presentaron un aumento promedio del 10%, mientras que las grandes empresas tuvieron incrementos de 8,7% y las muy grandes un 8,3%. Por sectores económicos, la industria fue la que mostró mayor alza con un 9,5%, superando a las empresas de servicios, que tuvieron un aumento del 8,2%. En términos de niveles organizacionales, los trabajadores de base recibieron el mayor aumento salarial, con un 14,3%. Le siguió el personal técnico con un incremento del 10%, los profesionales junior con 7,4%, la alta gerencia con 7,3%, profesionales senior con 7% y la gerencia media con 6,9%, siendo este último el más bajo entre los analizados. El estudio también evidenció persistentes brechas salariales de género. En todos los niveles, los hombres perciben remuneraciones promedio superiores a las mujeres. Por ejemplo, en el nivel técnico la diferencia alcanza el 20,33%, con salarios promedio de $3.120.126 para hombres y $2.488.873 para mujeres. La composición de las plantillas muestra que los hombres representan el 54% de los empleados y las mujeres el 46%, siendo más marcada esta diferencia en la industria, donde la fuerza laboral masculina llega al 67,5%. Respecto a beneficios adicionales, el 22% de las empresas otorga primas extralegales de diciembre y el 21,2% primas de navidad no salariales. Otros beneficios comunes son la prima por antigüedad (19,9%), días adicionales de vacaciones (18,2%), vacaciones regulares (16,7%) y prima de junio (14,5%). Los seguros de vida son el beneficio más ofrecido (50,6%), seguidos por préstamos personales, servicios de comedor, medicina prepagada y transporte. En términos de salario emocional, más del 65% de las empresas mantiene modalidades de trabajo remoto como el home office, además de programas para el cuidado personal y capacitaciones financieras. Solo un 5,6% no cuenta con prácticas de este tipo. Estos datos evidencian un dinamismo en las políticas salariales y de beneficios en el país, pero también apuntan a retos importantes en la reducción de brechas salariales y la ampliación de beneficios para los trabajadores. Fuente: Investigación Nacional de Salarios y Beneficios de la Federación Colombiana de Gestión Humana – Acrip, citada por Portafolio. Redacción ColombiNews Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de ColombiNews. Navegación de entradas Presidente de Colpensiones renuncia tras cuestionada intervención en el Senado Teletrabajo en Colombia cumple metas pero genera retos en bienestar y desconexión laboral